Los desacuerdos contractuales, las reclamaciones comerciales y los impagos pueden consumir tiempo y recursos que una empresa necesita dedicar a su actividad. Por eso, contar con procedimientos claros para prevenir y gestionar conflictos es una parte importante de una buena organización empresarial.
La Ley Orgánica 1/2025 introduce medidas para mejorar la eficiencia del Servicio Público de Justicia y refuerza el papel de los medios adecuados de solución de controversias en determinados asuntos civiles y mercantiles.
Desde el 3 de abril de 2025, en asuntos civiles y mercantiles hay que acreditar un intento previo de negociación o de otro medio adecuado de solución de controversias (MASC) para que se admita la demanda. Hay materias excluidas y excepciones, y el incumplimiento puede acabar en inadmisión. Conviene revisar contratos, protocolo de reclamaciones y archivo de comunicaciones.
Datos clave
¿Qué son los medios adecuados de solución de controversias?
Los medios adecuados de solución de controversias, conocidos como MASC, permiten abordar determinados conflictos mediante vías distintas del proceso judicial tradicional.
Según el caso, pueden incluir procedimientos de negociación u otros mecanismos legalmente previstos. Su finalidad es facilitar una solución consensuada cuando resulte viable y conforme a derecho.
La ley convierte el intento previo en un requisito de procedibilidad en el orden civil y mercantil: la demanda debe acompañar la acreditación de ese intento (art. 264 de la Ley de Enjuiciamiento Civil) y, si falta, puede ser inadmitida. Quedan fuera materias como la concursal, la laboral y la penal, y los litigios con entidades del sector público.
Además, la ley exime de este requisito determinados procedimientos, como los de protección de derechos fundamentales, las medidas cautelares o la jurisdicción voluntaria. No se aplica de manera idéntica a todos los litigios, por lo que cada situación debe analizarse individualmente.
Revisar los contratos comerciales
Las empresas deberían comprobar si sus contratos establecen mecanismos claros para gestionar desacuerdos, notificaciones, reclamaciones y posibles negociaciones.
Una redacción precisa puede ayudar a reducir interpretaciones contradictorias y facilitar una respuesta ordenada cuando aparece un conflicto.
La revisión debe tener en cuenta la naturaleza de cada relación comercial y la normativa aplicable.
Definir un procedimiento interno
Es conveniente establecer cómo se reciben las reclamaciones, quién las analiza, qué documentación debe conservarse y cuándo debe intervenir el departamento jurídico o un asesor externo.
Un procedimiento definido evita respuestas improvisadas y facilita que la empresa actúe dentro de los plazos pertinentes.
Conservar la documentación
Los correos electrónicos, contratos, facturas, justificantes de entrega y comunicaciones relacionadas con una reclamación pueden ser relevantes para comprender los hechos y valorar las alternativas disponibles.
La empresa debería disponer de un sistema ordenado de conservación documental y controlar quién puede acceder a la información.
Valorar las alternativas antes de iniciar un procedimiento
Cuando surge un desacuerdo, conviene evaluar el coste económico, el tiempo, la relación comercial y las posibilidades reales de alcanzar un acuerdo.
La negociación u otros medios adecuados pueden resultar útiles en determinadas circunstancias, aunque no todas las controversias son susceptibles de resolverse de la misma manera.
Solicitar asesoramiento cuando sea necesario
La aplicación de la ley depende del tipo de asunto, de las partes implicadas y de las excepciones previstas. Por ello, antes de iniciar una reclamación o descartar una vía de solución, es recomendable confirmar los requisitos legales correspondientes.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un MASC?
Un medio adecuado de solución de controversias es cualquier actividad negociadora, estructurada o con la intervención de un tercero neutral, a la que las partes acuden de buena fe para resolver un conflicto sin juicio: negociación, conciliación, mediación, opinión de experto independiente, oferta vinculante confidencial o derecho colaborativo.
¿Es obligatorio intentar un acuerdo antes de demandar a un cliente o proveedor?
En asuntos civiles y mercantiles, por regla general sí: la demanda debe acompañar la acreditación del intento previo. Existen materias excluidas y excepciones, por lo que cada caso debe revisarse con asesoramiento jurídico.
¿Qué pasa si no acredito el intento de negociación?
La demanda puede ser inadmitida. Además, rechazar sin justificación un MASC cuando era exigible puede tenerse en cuenta en materia de costas.
¿Qué documentación conviene conservar?
Los contratos, facturas, justificantes de entrega y todas las comunicaciones que acrediten el intento de negociación: correos, requerimientos y respuestas, con fecha y contenido verificables.
Conclusión
Una gestión eficaz de los conflictos comienza antes de que aparezca el litigio. Revisar los contratos, definir responsabilidades y conservar la documentación permite actuar con mayor previsión y reducir incertidumbres.
En AYROGEN promovemos una gestión empresarial ordenada, con procesos claros y herramientas que faciliten el control de la información y la coordinación interna.
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Artículo informativo. No sustituye el asesoramiento jurídico específico sobre un conflicto concreto.

